Nuestro primer viaje en familia fue en el 2013 y tuvimos la excusa perfecta para no pensárnoslo mucho y lanzarnos a la aventura: teníamos la boda de un amigo. Recuerdo que estaba embarazada de 7 meses cuando recibimos la noticia y la invitación para ir a Trinidad y Tobago, y a los pocos días ya estábamos comprando los billetes.

Ese año adelantamos nuestras vacaciones en familia al mes de Abril, y como el avión hacía escala en Nueva York o en Miami, decidimos estar 5 días en Nueva York y después poner rumbo a Trinidad. Viajar con Deva fue bastante sencillo porque sólo tenía 5 meses, se alimentaba exclusivamente del pecho y para movernos con ella lo hacíamos con la mochila. El único inconveniente fue que en Nueva York caminamos mucho y nuestras espaldas se resintieron. En Trinidad Y Tobago fue más sencillo aunque con el problema de que no teníamos silla en el coche y era cansado viajar así, ya que Deva no paraba quieta.

 

Los gastos del viaje fueron:

Billetes de avión: 2.514,36€

Alojamientos: 1.884€

Gastos varios:1.311€


RESUMEN E ITINERARIO:

 

27 de marzo-Oviedo-Madrid-Nueva York

Con nervios en el cuerpo comenzábamos nuestro primer viaje con Deva. A las 07.00 fuimos al aeropuerto y como el vuelo a Madrid fue corto, de una hora, nos sirvió de toma de contacto. Deva viajó dormida durante el trayecto. El siguiente vuelo, a París, fue más cansado porque a penas durmió y tuvimos que hacer una escala de 3h. En el último vuelo, el de Nueva York, viajamos toda la noche y más o menos fue relajado. El único inconveniente fue que había varios bebés en el avión y no teníamos cuna, pero llegamos a nuestro destino sanos y salvos.

 

28 de marzo-Visita a Central Park y Time Square

El alojamiento de Nueva York lo reservamos en airbnb, era la opción más barata. Estuvimos en un apartamento pequeño y acogedor con una casera muy maja que nos dejó un montón de información.

El primer día nos despertamos a las 06.00 bastante descentrados y a las 9.00 estábamos recorriendo Central Park paseando hasta llegar a Time Square. Nunca habíamos estado en una ciudad como Nueva York e íbamos mirando los rascacielos todo el rato. era un paisaje totalmente diferente al que solemos ver en nuestros viajes. Ese día, como estábamos bastante cansados, comimos en el típico local americano, hicimos una compra en el súper y a dormir.

29 de marzo-Ferry, zona 0, Chinatown y Soho

Hacía sol y nos fuimos a coger el ferry para ir a Staten Island. Tardamos un buen rato en cogerlo porque había mucha cola y el trayecto en ferry duró 30 minutos. Merece la pena por las vistas que tienes de la estatua de la libertad y de Manhattan. Se hacía raro estar en una ciudad que has visto tantas veces en la películas.

Fuimos caminado hasta la zona 0, donde estaban las torres gemelas, y la verdad es que impacta. 10 años después aún hay edificios quemados. En los alrededores de la zona puedes ver un museo dedicado a las víctimas. Seguimos nuestra ruta hasta Chinatwon y el barrio italiano en el que comimos. Después llegamos hasta uno de los edificios más peculiares que he visto: el Flatiron, muy original y bonito. Tuvimos un día cansado y a las 19.00 estábamos ya en casa.

 

30 de marzo-Metropolitan, Central Park y Rockefeller

Paseamos por Central Park hasta el Metropolitan. El museo era enorme así que lo vimos todo sin parar demasiado en las cosas. La entrada es gratis aunque te piden que des lo que tú quieras. A la salida fuimos caminado por la Quinta Avenida hasta llegar al Rockefeller. La Quinta Avenida me impactó, es una calle enorme con multitud de gente, con todas las marcas conocidas y llena de grandes banderas de los Estados Unidos.

Llegar al Rockefeller fue agotador pero por fin estábamos allí, y es que teníamos muchas ganas de ver la ciudad desde las alturas. Pagamos 25 dólares cada uno, subimos 70 pisos en ascensor y en menos de un minuto allí estábamos, viendo una de las mejores vistas de la ciudad. Tras una hora en las alturas fuimos paseando hasta la biblioteca y encontramos una zona muy acogedora y tranquila para tomar algo. Desde allí fuimos al Madison y nos dimos cuenta de que estábamos agotados, así que cogimos el metro a las 19.30 y para casa.

 

 

 

 

 

31 de marzo-Harlem y Museo de Historia Natural

Era domingo y fuimos hasta Harlem para visitar el barrio y asistir a una misa Gospel pero llegamos tarde, así que cogimos el metro para ir al Museo Natural, una visita obligada si vas a Nueva York. Nos gustó mucho, tanto que estuvimos 3 horas visitándolo. Cuando terminamos, decidimos ir para casa porque los días anteriores habíamos caminado mucho y estábamos cansados, habían sido días muy intensos. Nos tomamos la tarde de relax en el apartamento y Deva durmió desde las 18 de la tarde hasta el día siguiente. A pesar de ser un bebé también estaban siendo unos días muy intensos para ella.

1 de abril-Brooklyn, Greenwich Village y Time Square

Fuimos en metro hasta Brooklyn y dedicamos la mañana a pasear por sus barrios tranquilos y acogedores además de disfrutar de las vistas del puente de Brooklyn, con Manhattan de fondo. Después cogimos otra vez el metro y paramos en el barrio de Greenwich Village, una zona residencial que nos gustó mucho y en la que se habían rodado series como Sexo en Nueva York o Friends. Continuamos nuestro paseo hasta llegar a Washington Square Park, un parque muy concurrido y con gente pintando o tocando música. Allí estuvimos un buen rato descansando para después poner rumbo al High line elevated Park, un parque construido sobre las antiguas vías del ferrocarril. El parque está repleto de bancos para poder sentarse y tiene numerosas actividades culturales. Comimos por esa zona y acabamos nuestro día en Time Square. Ese día cogimos un taxi para volver a casa.

2 de abril-Empire State, Momma y paseo por la Quinta Avenida

Dejamos para el último día la visita al Empire State. Nos costó 25 dólares a cada uno y pagamos 34$ más por subir al último piso. Las vistas desde allí arriba son de las mejores para ver la ciudad aunque hoy en día no es el edificio más alto, sin embargo sigue siendo uno de sus grandes iconos. Estuvimos mucho tiempo disfrutando de las vistas y haciendo millones de fotos, tuvimos mucha suerte con el día soleado aunque había un viento muy frío. Continuamos paseando por la Quinta Avenida hasta llegar a la Iglesia de San Patricio, pero estaba en obras así que fuimos directos a comer a Central Park y de tarde visitamos el Moma. El museo tiene 6 pisos y los que más nos gustaron fueron los intermedios. Estuvimos hasta las 17,30, hora del cierre, y fuimos caminando hasta Time Square para coger el metro y dar un último paseo por Nueva York.

Empire State

Empire State

 

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3 de abril-Viaje a Trinidad

Hicimos las mochilas, limpiamos la casa y dimos un paseo por el barrio antes de coger el taxi para ir al aeropuerto. Tardamos 40 minutos en llegar y Deva se pasó todo el trayecto llorando. Llegamos con 3h de antelación ¡y menos mal! porque hubo un error con el apellido de Deva y las gestiones para arreglarlo tardaron un buen rato. Allí los controles son varios: primero te escanean las maletas antes de facturarlas y después te hacen pasar por el escáner. Yo, al llevar a Deva, no tuve que pasar. Todo esto nos llevó una hora y eso que al ir con un bebé tienes preferencia. El vuelo a Trinidad tardó 5h, llegamos agotados y allí nos fuimos encontrando con más invitados de la boda. En el aeropuerto de Trinidad cambiamos el ritmo, todo era muy muy lento y no tenías preferencia por viajar con un bebé, así que tuvimos que esperar colas interminables.

 

4 de abril-Ruta Cascada y Playa Maracas

A pesar del cansancio, nos fuimos de excursión a una cascada. El sitio era muy guapo, para llegar a ella tenías que ir por el río y una vez allí te podías bañar. Pasamos del frío de Nueva York al calor sofocante de Trinidad. Después fuimos a la playa de las Maracas, al norte de la isla y la más conocida del país. Allí comimos Backe Shark, pan con tiburón empanado acompañado de lechuga, tomate y la salsa que tú elijas. Es un plato típico del lugar y estaba muy bueno. A las 18,30 ya oscurecía y nos fuimos para casa a prepararnos para la cena.

5 de abril-Playa Cuevas

Ese día había fiesta en un barco, pero como era imposible ir con Deva nos fuimos de turisteo por la isla. Habíamos alquilado un coche y orientarse por la zona fue fácil, el único inconveniente era la entrada y salida de Port of Spain porque siempre había mucho tráfico. Fuimos a conocer la Playa Cuevas, más alejada que Maracas y mucho más tranquila. Era una playa muy bonita con un entorno espectacular. Estuvimos allí todo el día y por la noche tuvimos cena en casa de los padres de la novia, fue la ocasión perfecta para probar todos los platos típicos de allí.

6 de abril-Boda

Una boda especial de la que guardamos muy buen recuerdo. Fue una boda al estilo americano, con damas de honor vestidas de naranja y “damos” de traje con corbata y calcetines naranjas. Al principio vivimos momentos de tensión porque nos perdimos para llegar a la ceremonia y encima venía con nosotros el bestman, pero al final conseguimos llegar de los primeros. Lo pasamos muy bien y nos reímos un montón. En general, guardo muy buen recuerdo de este viaje porque me reí muchísimo.

 

 

7 de abril-Gran Riviere Tortuga

Empezaba un día duro. Sobre la 13.00 pusimos rumbo a Gran Riviere, al norte de la isla. Nada más salir, Deva empezó a llorar y tuvimos que parar. Cuando volvimos al coche se durmió y continuamos el viaje hasta una playa preciosa y salvaje que nos habían recomendado, allí comimos y nos bañamos. Después fuimos por una carretera desierta y rodeada de naturaleza selvática hasta que llegamos a nuestro destino, a las 18.30. Para esa noche teníamos contratada la excursión por la playa para ir a ver las tortugas, así que cenamos a las 20.00 y nos fuimos a ver el seove de las tortugas laúd, algo impresionante.

 

8 de abril-Gran Riviere-aeropuerto-Castara Tobago

A las 05.00 de la mañana ya estábamos en la playa para ver a las tortugas laúd, ¡fue una pasada! Las fotografiamos, las observamos y las vimos partir al mar. Toda una experiencia inolvidable a pesar de la distancia y el encarecimiento que supuso en nuestro viaje, pero mereció mucho la pena. A las 7.00 fuimos a desayunar y a las 10.00 pusimos rumbo al aeropuerto. Tras un viaje de 3h llegamos al aeropuerto con una rueda pinchada. El vuelo a Tobago duró 30 minutos y una vez allí cogimos un taxi hasta Castara, donde empezaban nuestras vacaciones de relax.

9 de abril-Pigeon Point y Bucco Bay

Fuimos de excursión a la playa más conocida de Tobago Pigeón Point. Para acceder a ella tienes que pagar 18 itis así como llevar agua y comida, ya que no hay servicios dentro de la playa. El sitio es precioso: playa de arena blanca y fina con el agua cristalina. Se puede hacer Snorkel pero contratando un bote que te lleve al arrecife. Nosotros lo hicimos y mereció la pena.

10 y 11 de abril-Castara

Estuvimos dos días disfrutando de la playa y conociendo Castara, un pueblo pequeño y acogedor con gente encantadora. Cada mañana, desde el Bungalow, veíamos cómo los pescadores capturaban a los peces con sus redes y por la tarde pudimos disfrutar de un partido de fútbol con la gente local. También aprovechamos para ir de excursión a una cascada, donde estaban los niños bañándose y jugando. Fueron días muy tranquilos.

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12 de abril-Playa English man

Alquilamos un coche en el hotel y nos fuimos a conocer y a pasar el día a la playa de English man, muy cerca de Castara. La playa era impresionante, la típica de postal, una playa aislada, rodeada de selva tropical y con arena blanca y fina. Un lugar perfecto para perderse y pasar el último día de nuestras vacaciones.

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13 de abril-Viaje de vuelta

Nos esperaba un día duro en el que tuvimos que coger 4 aviones para llegar a casa.

Aeropuerto Tobago