Marruecos fue nuestro primer viaje de mochileros. Sólo teníamos un par de noches reservadas en Marrakech y una ruta más o menos planificada que fuimos adaptando según pasaban los días. Hace 10 años no había tanta información en la red como ahora, así que íbamos orientándonos por la guía, que fue de las mejores que hemos tenido “Marruecos: Guía Azul”. Para movernos por el país alquilamos un coche, es la mejor opción aunque la conducción allí era pésima. Apenas había señales de tráfico y para conducir, sobre todo en la ciudades principales, tenías que hacerlo como si fueras de allí, a lo loco. Sin embargo, el país me sorprendió para bien. Era un lugar caótico, con una cultura muy diferente a la nuestra, con gente súper amable y atenta, y con unos paisajes muy bonitos. Un viaje en el que vivimos muchas aventuras, del que tenemos increíbles anécdotas y en el que yo aprendí muchas cosas para futuros viajes.

En Marruecos estuvimos 20 días y gastamos muy poco, en total 1.865 euros. Los alojamientos eran sencillos pero limpios y bonitos, y la comida económicamente asequible. Fue el viaje más barato que hemos hecho.


RESUMEN E ITINERARIO:

14 de julio- Viaje

Hicimos el recorrido Oviedo-Madrid en autobús  y en la capital cogimos el avión a Marrackech. Me impactó mucho la ciudad, nunca me la había imaginado así. El taxi nos dejó en mitad de la medina y tuvimos que ir caminando hasta el Riad por sus callejuelas, rodeados de niñ@s que nos pedían cosas. He de reconocer que me sentí bastante agobiada e insegura.

Siempre recordaré las primeras sensaciones que me produjo Marrakech. Por suerte, a los dos días, ya estaba completamente adaptada al ritmo y a la gente de Marruecos.

 

Aeropuerto Marrakech

 

15 de julio-Turismo por Marrakech

Día agotador en el que estuvimos 10 horas recorriendo la ciudad. Me impresionó la plaza Jemma el Fna, increíblemente preciosa diferente a todo lo que conocía hasta el momento. Marrakech, me gustó mucho, merece la pena callejear y perderse por sus calles. Fue un día intenso en el que visitamos lo mas destacado de la ciudad; el jardín botánico, el museo, la madrasa y mezquita Ibn Youssef, el Palacio de Badi, el zoco y terminamos nuestro día cenando en los puestos callejeros de la plaza Jemma el Fna.

Jemma el Fna

 

16 de julio-Marrakech a Demnate

Fuimos a recoger el coche con Mustafa, el encargado del Riad. Como la tienda de alquiler estaba cerrada nos invitó a su casa y estuvimos allí un par de horas con su familia, hasta que pudimos ir a por el coche. Fueron encantadores con nosotros y pudimos disfrutar con ellos de un buen té y una bandeja de fruta. Me sorprendió la amabilidad de la gente y lo bien que nos acogieron.

Como anécdota, de camino a Demnate nos intentaron poner una multa con el coche, pero al final nos libramos.

 

 

17 de julio-Demnate a Ouazarzate

Visitamos el Puente Natural de Demnate, las Cascadas de Ozoud y pusimos rumbo a Ouazarzate atravesando el Atlas. El viaje nos llevó alrededor de 5 horas, pero fue precioso. Conocimos aldeas perdidas y descubrimos un paisaje muy bonito.

18 de julio- Ouazarzate a Gargantas de Dades y Troda

Las Gargantas eran impresionantes, el paisaje cambió unas tres veces. Los pueblos más alejados de la ciudad no están tan acostumbrados al turismo y merece la pena ir hasta allí. Ese día comimos unos bocatas en los alrededores, rodeados por niñ@s que fueron a nuestro encuentro.

 

19 de julio-Gargantas de Dades a Essaoira

Un viaje agotador. Paramos a comer cerca de Marrackech y cuando lo atravesamos nos perdimos. Allí descubrí que soy incapaz de leer mapas 🙁

Llegamos a Essaoira muy tarde, hacia las 20.00, y tuvimos que dejar el coche fuera de la ciudad amurallada para ir andando con las mochilas a buscar alojamiento. Tuvimos suerte y no tuvimos dificultad en encontrarlo.

 

A 227
Essaouira

 

20 de julio-Essaoira a Oualidia

Dedicamos el día a conocer Essaoira, una pequeña y bonita ciudad de la costa. Es un lugar bastante turístico y merece la pena su visita. Callejear por su pequeña medina, disfrutar de las tiendas de artesanía, caminar por el puerto y visitar su castillo son de las cosas que puedes hacer allí. Sin embargo, al ser un lugar bastante turístico, los precios son un poco más elevados que en el resto de ciudades. Además, existe un inconveniente, y son los fuertes vientos, que pueden llegar a resultar un poco incómodos. Pero de todos modos, la visita a la ciudad es muy recomendable.

Ese mismo día fuimos a Oualidia. Nos dio tiempo a ver el atardecer en su playa y a encontrar un hotel muy acogedor.

21 de julio-Oualidia a El Jadida

Para llegar a El Jadida fuimos por una carretera costera y vimos un paisaje muy bonito. Comimos de camino, llegamos a la ciudad, buscamos alojamiento y tuvimos tiempo para dar un paseo por la ciudadela portuguesa.

 

22 de julio-El Jadida

Dedicamos el día a conocer esta ciudad portuaria, con un encanto decadente. Paseamos por la ciudadela portuguesa, la cual te transporta a la época medieval, y visitamos la Cisterna, una obra arquitectónica muy bonita y que fue utilizada por Orson Welles para ambientar algunas escenas de su película “Otelo”. Dimos un paseo por el mercado, compramos comida en el súper y pasamos el resto del día en la playa.

 

23 de julio-El Jadida-Assilah

A mitad de camino paramos en Lixus, unas interesantes ruinas que ocupan la ladera de una colina que domina el río Lucus, cerca de Larache. A pesar de que no queríamos, un chico nos hizo de guía. Era el hijo del señor que estaba en la entrada de las ruinas y al final resultaron ser ambos muy majos. Vivimos, además, un momento muy entrañable con ellos cuando decidimos hacerles una foto, y es que era la primera que tenían juntos. Lixus merece la pena visitarlo, aunque hay cosas que deberían tener mejor cuidadas.

Llegamos a Assilah y fuimos directos al camping, pero no nos gustó nada. Era un lugar bastante cutre e inseguro, así que fuimos a uno de los alojamientos que recomendaba la guía y tuvimos la suerte de que había habitaciones disponibles. Allí pasaríamos el resto de las vacaciones.

 

Lexus

 

24 y 25 de julio-Playa de las Cuevas

A 10 km de Assilah se encuentra Las Cuevas, una playa kilométrica de arena blanca y agua limpia. Como hacía muy bueno estuvimos dos días en la propia playa, de relax. Por la mañana disfrutábamos del sol y del mar, a media tarde dábamos un paseo por el pueblo y por la noche cenábamos. Un lugar maravilloso y muy recomendable para visitar.

 

Jueves 26 de julio-Tánger

Visitamos el Cabo Espartel, la Cueva de Hércules y por la tarde Tánger.

 

Cueva de Hercules

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Viernes 27 de julio-Playa de los Santos

Íbamos pronto a la playa y pasábamos allí todo el día.

Sábado 28 de julio-Playa de las Cuevas

Otro día de relax en la playa.

 

Domingo 29 de julio-Tetuán y Chahouen

Estuvimos un par de horas recorriendo Tetúan y luego fuimos a Chahouen. Tardamos unas dos horas en llegar con el coche, pero es un pueblo que merece la pena visitar, me pareció precioso. Sin embargo, allí tuve la mala suerte de pisar una avispa y esa noche descubrí que soy alérgica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lunes 30 al 2 de Agosto-Playas y Asilah

El resto de días que nos quedaban hicimos lo mismo que en los anteriores: por la mañana disfrutar de la playa y por la tarde pasear por Asilah, otro pueblo precioso y acogedor con muchos sitios para cenar.