Itinerario de nuestro viaje en familia por Cuba

Cuba es un país con esencia propia que sigue viviendo a otro ritmo y que cuenta con un entorno espectacular. Tanto es así, que se la conoce como la perla del Caribe. Cuba es música, color, ritmo, historia, revolución… pero lo que realmente engancha de Cuba es su gente, siempre hospitalaria, educada y que te hacen sentir como en casa. Además, a los cubanos les encantan los niños.

Viajar en familia, con dos niños pequeños, nos resultó sencillo. Para desplazarnos alquilamos un coche, las carreteras principales están en buen estado y las secundarias suelen ser peores, pero en todos casos la conducción resulta estresante porque hay que ir siempre atento a los baches, agujeros, ganado, carretas, personas, etc…

Para dormir, nos alojamos en casas particulares. Esta puede ser la mejor opción si quieres hablar tranquilamente con los cubanos y conocer de primera mano su realidad. En todas las casas en las que estuvimos nos hicieron sentir como en nuestra propia casa y con los niños fueron realmente encantadores.

Nuestro viaje fue en el mes de junio de 2017, todavía se considera temporada baja, hace calor, pero no excesivo y no hay gran afluencia de turismo. En total estuvimos 23 días y visitamos de todo: ciudades, pueblos, playas y montañas.

 

Los 3 primeros días los pasamos en La Habana, allí nos adaptamos al cambio horario y nos dejamos encandilar por una ciudad con historia, llena de contrastes, donde lo nuevo y lo decadente se mezclan. La Habana no nos dejó indiferentes, paseamos por el casco viejo, un testimonio único de la arquitectura colonial, con zonas restauradas muy bonitas. Subimos en un viejo coche descapotable para conocer la zona nueva y la Plaza de la Revolución, paseamos por La Habana Centro y contemplamos el atardecer desde el Malecom.

Continuamos nuestro viaje a la zona oeste del país y llegamos a Viñales, un pequeño pueblo pintoresco, con casas bajas de colores vivos y muy cuidadas. Su seña de identidad es su paisaje, con abundante vegetación y lleno de mogotes (montículos rocosos erosionados). Es un lugar perfecto para disfrutar de la naturaleza. Aquí estuvimos 4 días; fuimos de excursión a Cayo Jutiás (puedes ir en coche) y Cayo Levisa (coche y luego ferry 30min), dos lugares con playas hermosas de agua turquesa. También recorrimos el Valle de Viñales a caballo, donde pudimos ver las plantaciones de café, entrar en cuevas y disfrutar del paisaje. Todo lo que hicimos es muy recomendable.

Los Mongotes-Viñales
Cayo Jutias

 

La siguiente parada fue en Playa Larga, en la península de Zapata, un lugar en el que el turismo es mayoritariamente cubano. Aquí tuvimos mala suerte con el tiempo y con la salud del peque, que tuvo gripe. A pesar de todo, disfrutamos de 3 días conociendo Playa Girón, la Zienaga de Zapata, la laguna de los peces y pudimos hacer snorkel (es una buena zona de buceo).

Continuamos a Cienfuegos, una ciudad colonial y elegante en la que estuvimos un día. Paseamos por su bonito centro histórico y fuimos hasta la zona marítima, Punta Gorda, en la que disfrutamos de una puesta de sol mientras escuchábamos música cubana.

Llegamos a Trinidad, y allí estuvimos 5 días, visitamos: el Valle de los Ingenios, hicimos una excursión por el Macizo de Escambray y nos fuimos en catamarán (2h) a Cayo Macho. Todos los días al atardecer disfrutábamos de un paseo por Trinidad, una ciudad colonial, con calles empedradas y un centro peatonal en el que escuchas música por todas partes. Lo mejor fue callejear por su calles bulliciosa y multicolor y observar a la gente, en sus casas.

Finalizamos nuestro viaje en Cayo Guillermo, un lugar con aguas cristalinas y paradisíacas pero donde solo hay hoteles “todo incluido”. Allí descansamos y disfrutamos, pero sinceramente, eso ya no es Cuba.

A la vuelta, como nuestro avión salía a las 23.00h de La Habana, paramos en Santa Clara, donde descansan los restos del Che, dimos un rápido paseo por el centro, visitamos el tren blindado (una referencia muy importante en la revolución) y fuimos a ver la estatua del Che situada en la gran plaza de la Revolución. Aquí, despidiéndonos del Che, cerramos nuestro viaje a Cuba, un país que nos ha gustado mucho, pero que necesita cambios. Desde hace años, la globalización está llamando a sus puertas y el turismo se ha incrementado notablemente. Les queda una tarea difícil y esperamos que sepan gestionar bien todos estos cambios para no perder su esencia.

Si queréis mas información sobre el coste del viaje, alojamientos….no dudéis en poneros en contacto con nosotros ¡¡¡ estaremos encantados de ayudaros!!!

 

 

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