En el verano del 2012, embarazada de cinco meses, fuimos a recorrer Italia desde Roma hasta Sicilia. Fue un viaje que disfrutamos mucho y el último que haríamos solos por bastante tiempo.

Italia es un país que a mi personalmente me sorprendió, me gusto mucho aunque siempre lo había imaginado mucho mas galmuroso, me impactó lo caótico, sucio y decadente que son muchas ciudades como Napoles o Palermo y lo sobrevalorado que está la costa Amalfitana, una costa bonita pero demasiado masificada, y eso que fuimos en junio. A pesar de todo, Italia tiene su propia esencia, puede resultar decadente y a la vez esplendorosa y merece la pena perderse unos días para conocer lugares como Roma, Pompeya, el Vesubio y un largo etcétera de lugares que tienen mucha historia.

RESUMEN E ITINERIARIO:

16 al 19 de junio- Roma

Tres días intensos, recorriendo los lugares mas emblemáticos de Roma, el Coliseo, el Foro Romano, el Panteón, la Fontana Di Trevi, la Plaza España y la Ciudad del Vaticano.

Roma

 

20 de junio- AmalfiCosta Amalfitana

Una pequeña y hermosa localidad ubicada entre las rocas frente al mar.

 

21 de junio- Pompeya

Pompeya es un lugar que te transporta a otra época, recorriendo sus calles, visitando el teatro, el gimnasio, el ágora y sus casas, te haces una idea de como era la vida cotidiana en el Imperio Romano. También puedes ver puertas carbonizadas, y los restos de personas y animales atrapados por la ceniza volcánica del Vesubio mientras dormían. La terrible erupción del Vesubio el 24 de agosto del año 79 preservó la ciudad de la erosión y el saqueo durante casi dos mil años.

22 de junio-La sulfatara

Este cráter, menos conocido que el Vesubio, es una de las joyas de los Campos Flegreos, formado hace unos 2000 años por una erupción del famoso volcán. Se encuentra en Pozzuoli una localidad fácilmente accesible desde Nápoles. Es un lugar que merece la pena, puedes bajar dentro y observar la gran cantidad de fumarolas y chimeneas que hacen visible la salida de gases con mucho calor, el indiscutible olor a azufre y el color amarillento de las rocas.

 

23 de junio-Napoles

Nápoles es la ciudad más poblada del sur de Italia. Una ciudad llena de contrastes y que no deja indiferente a nadie. Tiene zonas ruidosas y llenas de vida con un aire decadente como el barrio de los españoles, formado por calles estrechas, que ofrecen una visión autentica de Nápoles y también tiene el barrio de Vomero, situado en las colinas de Nápoles, donde se tienen las mejores vistas panorámicas del golfo, el Vesubio y la isla de Capri. Se trata de una parte de la ciudad que nada tiene que ver con el centro. Es un distrito señorial y bonito, con plazas y jardines.

24 de junio-Volcán Vesubio

Está a unos 9 km al este de Nápoles y a corta distancia de la orilla del mar. Destaca visualmente en el paisaje que presenta la bahía de Nápoles. Para llegar al cráter, tienes que caminar por un sendero empinado unos 20 minutos, es un recorrido sencillo y hay numerosos bancos para poder sentarse y disfrutar del paisaje.

 

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25 de junio- Positano

Positano es uno de los enclaves más característicos de la Costa Amalfitana. Su ubicación, encaramado entre los acantilados y la montaña, ha provocado que no existan calles convencionales en su interior, sino estrechos callejones, a menudo formados por pequeñas escaleras. La estrecha carretera por la que se accede a este pueblo así como al resto de la costa, contribuye al encanto de este lugar.

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26 y 27 de junio- Camigliatello

Cambiamos la costa por unos días en Camigliatello, una pequeña estación de deportes de invierno rodeada de abetos, que nos sirvió de base para hacer pequeñas excursiones.

28 de junio-Scilla

Una agradable ciudad a orillas del mar. Tiene un pintoresco barrio, en el cual se escalonan las casas de los pescadores en torno al pequeño puerto. Desde allí cruzamos al Sicilia.

Día 29 de junio-Catania y Taormina

Catania es la segunda ciudad de Sicilia en tamaño, es caótica, ruidosa y descuidada pero como muchas ciudades italianas tiene mucho encanto, cuenta con un bello  centro histórico en el que puedes ver imponentes palacios. Es una ciudad muy animada.

De visita obligada es Taormina, un pueblo incrustado de forma espectacular en la montaña, tiene un paseo muy bonito y mucho ambiente. El problema es que es demasiado turístico, a la entrada del pueblo hay un macro parking de 5 pisos así que en agosto debe ser insoportable.

Las playa a las que fuimos están cerca de Taormina, en la que está Isola Bella, es un playa de aguas cristalinas, muy bonita. El problema es que hay mucha gente y es de guijarros, la mejor opción es alquilarse una hamaca.

29 de junio-El Etna-Sicilia

Fuimos en coche hasta el Refugio Sapienza, una vez allí puedes subir caminando o en autobús, al estar embarazada escogimos la última opción. El Volcán Etna es el volcán activo más alto del continente europeo y uno de los más altos del mundo. Su altura es actualmente de unos 3.340 metros. Estuvimos unas 3 horas allí arriba, haciendo fotos y disfrutando de cada rincón al que pudimos acceder, hasta que yo me empecé a encontrar un poco mal y tuvimos que dar por finalizada la visita. Si vas a Sicilia, es un lugar que merece la pena.

 

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30 de junio- Siracusa

Siracusa era la mayor ciudad el mundo antiguo, mas grande incluso que Atenas y Corinti. Hoy en día guarda el atractivo de aquella época pero nos volvemos a encontrar con una ciudad bonita pero decadente, eso si con antiguas ruinas griegas y callejuelas medievales que te conducen hasta el mar.

1 de julio- Noto

A Noto fuimos varias veces porque nos gustó mucho. Un pueblo pequeño y acogedor que presume de tener uno de los centros históricos mas atractivos de Sicilia. Allí también pudimos disfrutar de unos helados buenísimos.

2 y 3 de julio- Costa Suroeste de Sicilia

Pasamos unos días recorriendo el litoral de la región, disfrutamos de las playas, visitamos la Reserva Natural Oasi Faunistica di Vendicari, en la que podías observas flamencos y fuimos hasta el final de la costa al contemplar el Cabo Portopalo.

 

4-6 de julio-Palermo

En Palermo terminamos nuestro viaje, y descubrimos una ciudad que no nos dejo indiferentes. Una ciudad llena de tráfico con bastante basura en sus aceras y muchos edificios practicante en ruinas. Toda esta esencia de Palermo se combina con sus palacios barrocos, hermosas iglesias y multitud de mercados callejeros. Es una ciudad que por todos estos contraste merece la pena visitar.

Allí también pudimos disfrutar de la costa en concreto de la Reserva Natural de Zíngaro, la primera en ser catalogada como tal en toda la isla. El tramo protegido se extiende a lo largo de diez kilómetros en paralelo a la costa, entre Scopello y la localidad de San Vito Lo Capo, con otra gran playa de arena blanca. Prohibido acceder a ella en coche: para conocerla existen dos caminos principales –el de la ladera y el del sendero alto–, que solo se pueden recorrer a pie, las calas son pequeñas con agua cristalina, un lugar perfecto para desconectar de Palermo y relajarte al sol.